21 sept 2024

Fujimori abandona, otra vez, a K

 



Fujimori abandonó, otra vez, a K*

                                     Por José Luis Ramos Salinas

A Keiko no le unía nada más que el interés respecto a su padre. Por eso lo usó cada vez que le convino y por eso no dudó un instante cuando boicoteó el indulto que su hermano Kenji estaba negociando con PPK. No importó si para eso tenía que desaforar al favorito del sátrapa, ni dejarlo en una complicada situación judicial.

Antes ya se había deshecho de los y las incondicionales de su padre, porque la idea era borrar todo lo que la hiciera parecer una segundona y aparecer como le dicen los medios serviles: “la lideresa”.

Una vez borrado del mapa al “fujimorismo histórico”, había que reemplazarlo por gente que le obedeciera hasta en aplaudir o no. Así que reclutó por todo el país a toda laya de sujetos desprovistos de escrúpulos que calculaban que con K iban a gozar de prebendas y privilegios. Estos “fujimoristas” jamás conocieron a Fujimori y no les importaba hacerlo, por eso nunca lo visitaron ni en la cárcel ni cuando salió libre con un indulto irregular. De hecho se llamaban fujimoristas, porque K era Fujimori, no por Alberto, asesinado políticamente tiempo antes por su hija, quien cambiaba de heredera a refundadora del fujimorismo, según los vientos electorales de cada momento.

Ya mayor y con un estado de salud precario, K sabía que a su padre no le quedaba mucho tiempo de vida. Ahora estaba libre y había que aprovecharlo. Las apariciones en redes sociales y las declaraciones a la prensa de Alberto no estaban ayudando, al contrario, y por eso hasta se le llegó a desautorizar. Había que pensar un mejor papel para él, de manera tal que cuando le viniera la muerte, dejara a su hija en una posición favorable para convertirse en presidenta. Entonces apareció en un video inscribiéndose en Fuerza Popular para luego anunciar que él sería el candidato a la presidencia, por un “gesto de desprendimiento” de su hija. Pero a Fujimori le pasa lo que no le pasó en la cárcel. Se cae y se fractura la cadera. Eso interrumpe su tratamiento oncológico y su salud se complica muriendo el peor día que podía hacerlo: el 11 de septiembre, coincidiendo con la muerte de Abimael Guzmán. La familia no informa del deceso, pese a los rumores. Pero el abogado de Fujimori lo publica y provoca que K lo destierre al punto de que no pudo ir al velorio. ¿Sería que el plan era informar un día después para evitar la coincidencia de fechas?

Desde el anuncio de su candidatura a su muerte, Fujimori no pudo aumentar el escaso capital político de Fuerza Popular. Y para colmo, para K, su muerte lo coloca nuevamente como el jefe máximo y acaso irreemplazable del fujimorismo. Él le ganó a Vargas Llosa; ella no pudo hacerlo ni con Pedro Castillo. Se preguntan en las calles y en los medios si con Alberto murió también el fujimorismo, como si Fujimori no hubiera muerto ya hace muchos años, políticamente hablando, por decisión de K. Su breve resurrección no le sirvió entonces como lo planeó, sino todo lo contrario. Ahora tendrá que recorrer de nuevo el camino que la hizo “la lideresa”.

Las miles de personas que asistieron al velorio de Fujimori no significan nada electoralmente, de hecho muchas de ellas preferirían a otros fujimoristas como  Acuña, Luna, López Aliaga, etc., antes que a la señora K. Para colmo, Dina Boluarte, que hasta hace muy poco era antifujimorista, se deshace en homenajes, lo que deja en evidencia que quien gobierna actualmente es K. Así que el 2026 sonaría a reelección de un desastroso gobierno. Que este Ejecutivo que desaprueba el país, se halla mostrado tan servil a la señora K, no la beneficia sino que la perjudica electoralmente. Y si alguna dormida simpatía por el fujimorismo, despertó con la muerte del dictador; lo más probable es que hasta el 2026 otra vez se haya vuelto a adormecer.

Claro que K ya estará pensando otra estrategia para utilizar a su padre, tal vez un atentado contra su tumba en una fecha precisa, o un testamento político a publicar en el momento adecuado, etc. Y es que K es una copia fiel de su padre, no le interesa nada, salvo el poder. Y si ella lo utilizó tan grotescamente es porque él hizo lo mismo con ella. Haciéndola primera dama para reemplazar a su madre, torturada por el corrupto puesto en evidencia. O dejándola en Palacio cuando fugó a Japón, teniendo que salir arrastrando maletas en medio de la humillación y los flashes de la prensa.

Es por esto y por mucho más que quienes creemos en la democracia y los derechos humanos, debemos sacar al fujimorismo del poder y no dejarlo regresar a él.

* Este artículo fue publicado en Revelación.pe el 15 de septiembre de 2024


8 sept 2024

La reina y el gato Ron Rohel



 La reina y el gato Ron Rohel*

                                                                                      Por José Luis Ramos Salinas

El viernes se llevó a cabo en Arequipa lo que la prensa de Palacio y sus copy paste llamaron el “V Consejo Regional de Estado”, pero que bien podría ser bautizado como el consejo del golpe de Estado o el cónclave de los 40 de Cerro July; aunque no sabemos si fueron 40 porque el hermetismo en el que se desarrolló el chirriguresco evento fue el que caracteriza a todas las dictaduras. Baste indicar que a los periodistas los encerraron en una sala contigua para recordar cuando Alberto Fujimori gobernaba, y digo el nombre de pila y no fujimorismo porque es evidente que este sí hace y deshace a pesar de haber perdido las elecciones. Claro que esta vez no hubo geishas, solo un gobernador que pasó de pedir la renuncia de Boluarte a hacer de su sumiso edecán.

Toda la actividad fue un insulto al país en general y a Arequipa en particular. La visita furtiva de la señora que ocupa Palacio y que toda la región repudia, pese al pedido de Esdras Medina de que se le trate como reina, sonó a provocación, claro que del avión que la trajo al aeropuerto Rodríguez Ballón se subió a un helicóptero que aterrizó en el campo ferial en medio de un cordón policial que trataba a los periodistas como si fueran una delegación ciudadana reunida para protestar. La todo poderosa cuando está con francotiradores le tiene miedo a las preguntas; algo que es una cuestión básica de toda democracia, el derecho a preguntar y a exigir respuestas. Pero no se le puede pedir explicaciones a quien solo sabe argumentar con balas.

Boluarte se dio tiempo de sobrevolar Majes, como si su mirada implicara un avance en el paralizado proyecto. Así de desubicada está la señora de los Rolex y las cirugías. Incluso trascendió que Rohel Sánchez en un momento le dijo: “Allí está la tubería madre”, a lo que su agasajada le respondió: “¡Tu mamá”. Luego hizo sombra sobre el Valle de Tambo con su helicóptero militar. ¿Para qué? Solo se me ocurre para practicar una operación como la del Baguazo o para dejar caer su escupitajo a quienes prometió, cuando era castillista, que Tía María no va. En fin, a estas alturas eso no sorprende, pero apena que a su lado estuviera Rohel Sánchez practicando un ronroneo en tono bemol, en lugar de saltar en paracaídas como hubiera hecho cualquier autoridad verdaderamente representativa de Arequipa.

Pero lo peor de ambos personajes vino después. La presidenta insultó al 94% de la ciudadanía que la quiere fuera, acusándolo de quererla distraer del trabajo que hace por los “hermanos peruanos”, cuando todos sabemos que solo trabaja para sus “wayquis”.

Nada de esto hizo despertar al gobernador, quien homenajeó a quien Amnistía Internacional culpa del asesinato de 50 compatriotas, y le entregó un regalo que estuvo muy lejos de los grilletes que Arequipa quiere para ella.

Mientras tanto, en Lima secuestraban a un testigo del caso que compromete al hermano y al abogado de Boluarte. Secuestro que de inmediato el jefe máximo de la policía salió a decir que se trataba de un delito común que no tenía nada que ver con la causa que lleva la Fiscalía. Cualquier parecido con las épocas de Montesinos no es casualidad. Y el gobernador solo atinó a declarar que el hospital Goyeneche pronto tendrá un nuevo tejado ron ron.


*Una versión de este artículo se publicó en el medio digital Revelación.pe el 25 de agosto de 2024


20 ago 2024

A la cobriza y heroica ciudad

 ReBelación


A la cobriza y heroica ciudad*

                                                 Por José Luis Ramos Salinas 

Arequipa hace muchas décadas que se caracteriza por ser mestiza, lo explicaron en su momento Eusebio Quiroz Paz Soldán, Juan Guillermo Carpio Muñoz, y varios otros intelectuales que dedicaron sus reflexiones a esta ciudad. Las migraciones que fueron variando de intensidad pero que nunca cesaron desde hace más de 60 años le fueron dando un rostro distinto a la que fuera tierra de lonccos y de ccalas. Se puede apreciar en todas partes, en la comida, en la vestimenta, en el hablar, en las danzas, los cantos y hasta en la manera de protestar.

Lamentablemente, esta nueva realidad no ha podido borrar el racismo que ha marcado nuestra historia. Cholos que para sentirse menos cholos, cholean a sus paisanos; y sobre todo, descendientes de cholos nacidos en Arequipa que para distanciarse de sus padres y abuelos migrantes, cholean a quienes suponen más cholos que ellos. En medio de esta cadena de choleo, siempre habrá alguien que suponga desciende en línea directa de Garci Manuel de Carbajal y que exprese su horror por la invasión sufrida por quienes antes no podían pasar de la chirisuya. Y estos discursos siempre tienen acogida en sociedades, como la nuestra, compuestas de gente desubicada, que empezará a percibirse a sí misma como “arequipeños de verdad”, y desde esa posición harán cosas como pedir la expulsión del arte altiplánico del corso que paradójicamente se llama de “la amistad”. Su patetismo alcanza el paroxismo en las redes sociales, donde demuestran su total ignorancia respecto a la ciudad que dicen representar. No me queda ninguna duda que creen que Francisco Mostajo es un complejo habitacional y que Melgar es un equipo de fútbol. Su confusión es tal que para no parecer tan racistas le dan su visto bueno a la participación de las danzas de Caylloma, como si no fuera el carácter andino lo que les provoca rechazo. Imaginamos que piensan que si eres de una provincia andina de la Región Arequipa, eres menos cholo que si eres de una provincia andina de otra región. Después de todo, son regionalistas jajajaja.

Toda tradición cultural debe ser estudiada y recordada; pero al mismo tiempo hay que analizar qué cosas no son para el orgullo, como todo lo que sobre Arequipa dijeron Flora Tristán y hasta el propio Vargas Llosa en su momento.

A nuestra tradición cultural se han sumado otras y esa es una gran oportunidad de desarrollo, tan fácil de comprobar como cuando hay que elegir entre un cabrito a la norteña, un cebiche, un rocoto relleno o un plato de kankacho.

Debimos darnos cuenta de ello en el 2002, cuando en el Arequipazo, el León del Sur se convirtió en el puma arequipeño, al grito de “¡Arequepa Revolución!”, así con mote y con la “degnedad” que solo se consigue cuando comprendemos que no se nace en vano al pie de un apu.

*Columna publicada el 18 de agosto de 2024 en el medio digital Revelación.pe


18 ago 2024

El último que jale la cadena



ReBelación

 El último que jale la cadena*

                                              Por José Luis Ramos Salinas

Al hasta hace poco congresista Freddy Díaz lo han sentenciado a 13 años de cárcel por violar a una de sus trabajadoras en los propios ambientes del poder legislativo. Cuando se supo, el parlamentario se hizo humo. Luego apareció para “ponerse a derecho”, clamando su inocencia. ¿Qué habría negociado en esos días en los que estuvo escondido? La respuesta a esta pregunta puede estar en la apatía de sus colegas para tratar el tema, con claro ánimo de querer blindarlo como suelen hacer cada que uno de sus compinches queda al descubierto. Hubo declaraciones que revelaron que el hecho se produjo luego de consumir licor, y, obviamente, Díaz no bebió solo, sino con algunos de sus colegas (cuyas identidades se amenazaba con revelar en ese momento) que convirtieron a la sede del primer poder del Estado en un bar de esos a los que va gente de mala reputación, literalmente hablando.

Seguramente, por ello, los congresistas dieron largas al asunto, pusieron en duda la acusación, y finalmente decidieron no sancionarlo. Sin embargo, en esos días, todavía tenían un mínimo de respaldo ciudadano que cuidar, y el escándalo, obligó a una segunda votación en la que lo desaforaron.

Hoy, con el adelanto de sentencia, modalidad que solo se aplica cuando las pruebas son totalmente contundentes, tenemos que preguntarnos qué clase de gente tiene este congreso con un violador y una mayoría dispuesta a socaparlo. Y, ¿de qué bancada formaba parte? Y la verdad es que podría ser de cualquiera y al mismo tiempo tenía que ser (las paradojas de la política peruana) de la organización de los Acuña. Su sistema de reclutamiento es infalible, si no, que lo diga Oscarima y los “políticos” locales que tras la eliminación de los movimientos regionales se subirán al jokermobile Bentley de don César.

Ahora que ya no hay ningún activo de respaldo que cuidar, Salhuana, ex izquierdista seducido por la plata como cancha, comanda un Congreso que da pensión vitalicia al mayor ladrón de nuestra historia, da una ley a favor de las organizaciones criminales y pese a que ven “terrucos” por todas partes, aprueban una ley para dar impunidad a quienes cometieron delitos de lesa humanidad, entre los que están los cuadros más sanguinarios de Sendero Luminoso, etc. etc.

Y al frente, el Ministro de Relaciones Exteriores, cual si no fuera parte de un régimen autoritario y fraudulento, fue el primero en lanzar la piedra contra Maduro, al tiempo que nos enterábamos que era amigo íntimo de Atahualpa. Mientras tanto, la ministra de cultura sigue pensando como hicieron en Puno para que la inteligencia artificial le gritara “¡asesina!”.

Por todo esto, en el Perú queda corto eso de que el último apague la luz, sino que aquí hay que decir: “que el último jale la cadena”.

*Columna publicada en el medio digital Revelación.pe


9 ago 2024

y TU MAMÁ también


 ReBelación 

y TU MAMÁ también*

                                     Por José Luis Ramos Salinas

La señora Boluarte, quien luego de su viaje a China ha regresado sintiéndose presidenta (parece que le contaron cuentos… chinos), decidió ir al desfile de los militares a los que acababa de subirles el sueldo, saludando a los árboles, a las tomas de agua y a los paneles publicitarios que “salieron a vitorearla”. Lo que no previó, creyéndose que los aplausos de los mocha sueldos eran representativos, es que se encontraría con algún ciudadano, del más del 95% de peruanos que la quiere fuera de Palacio, que en lugar de besarle los zapatos como sus ministros, le gritara “corrupta”.

La señora cambió de rostro inmediatamente, como si se tratara de una escena de El Exorcista, y le espetó: ¡Tu mamá! Y en ese instante volvió a sonreír haciendo gala de sus dotes actorales o, me temo, de síntomas de una peligrosa conducta esquizoide.

Podríamos decir que el grito, de quien antes vociferaba: ¡no al fujimorismo!, “es una representación de una forma del poder, repleta de arrogancia y satisfacción donde el concepto de servicio público es casi nulo”.  De hecho, la frase “es provocadora y refleja esa actitud racista (discriminatoria) que nuestra sociedad quiere esconder”. Además permite entender “los procesos de socialización o dessocialización en el Peru”. Y “mide cómo se puede entender la realidad social, política e histórica” del país.

Todo lo entrecomillado son cosas que se han dicho del libro de Jorge Bruce: “¿Sabes con quién estás hablando?”; en el que este agudo intelectual retrata al Perú a través del análisis de una frase que se escucha en nuestra realidad con demasiada frecuencia. Por ello el subtítulo de esta obra es: “Psicoanálisis, Poder y Subjetividad”.

La frase “tu mamá”, gritada, con un rostro desfigurado, por Boluarte Zegarra, también, fácilmente, daría para un libro académico, así como ha dado para memes, caricaturas, parodias y pesadillas.

La ministra de Cultura ha deslizado que podría tratarse de un video hecho con inteligencia artificial como si los peruanos careciéramos de discernimiento, en lugar de reconocer que a la que le paga el sueldo le falta inteligencia natural.

Y es que hay que ser muy torpe para reaccionar como lo ha hecho la que quiere exportar carne de burro a China o ser transparentemente cínica o padecer de eso que suelen llamar “obscenidad del poder”, o las tres cosas juntas. Yo apuesto por esto último.

El insulto es algo que no debe alentarse, “sospechosa de corrupción”, hubiera sido mejor; pero que quien insiste que es la primera autoridad del país responda con la agresividad gestual y verbal con la que lo hizo, ni siquiera contra quien le gritó, sino contra la madre del ciudadano, pinta de cuerpo entero su vocación autoritaria. Seguramente por eso, sus asesores le han aconsejado que vista enteramente de blanco, no logrando el efecto publicitario de provocar una sensación de honestidad, sino que la señora, cada vez más alejada de la realidad, se crea un símbolo nacional con su banda cruzándole el pecho.

En suma, Dina Ercilia no tiene dotes de estadista, sino que padece de patanerí­a. Es terca y firme para agraviar al país entero y lo hace con desfachatez. Se victimiza por su condición de mujer permanentemente y cuando quiere agredir a alguien no tiene mejor idea que hacer gala de violencia de género, insultando a la madre de quien solo dice en voz alta la acusación fiscal y la sospecha nacional. Sabe que nadie quiere escucharla y lee durante 5 horas riéndose de que no entiende lo que lee y se hincha con los aplausos de quienes hasta hace poco manifestaban públicamente su desprecio hacia ella.

En el Perú se ha abusado y desvirtuado la causal de vacancia por “incapacidad moral permanente”. Muchas veces hemos declarado, siguiendo a constitucionalistas que no venden sus  opiniones al mejor postor, que esta se refiere al hecho de que quien ejerce la presidencia ha perdido contacto con la realidad y por tanto puede creer que lo que está mal, está bien; que lo que es dictadura es democracia; y que lo que es la defensa de los derechos ciudadanos es un complot para un golpe de Estado, etc.

Una marioneta que cada vez con más frecuencia se torna grotesca y que a veces cree que no hay hilos que la manejan; que se viste con joyas lujosas sin que pueda explicar su origen y ensaye una excusa ridícula: que son un préstamo de su wayki, al que luego desaira frente a cámaras; y que hace borrar la introducción de un libro escrito por los intelectuales más prestigiosos del país para colocar en su lugar un texto “suyo”, sabiendo que lo único que escribió alguna vez fue un plagio; cae perfectamente en la figura de “incapacidad moral permanente”, y esto sin hablar de la acusación fiscal por homicidio calificado.

Cuando el Perú entero vio el video en el que la presidenta muestra su verdadera cara cual retrato de Dorian Gray y grita “tu mamá¡”, seguramente muchos recordaron la magnífica película de Cuarón: “Y tu mamá también”, pero lo cierto es que la madre biológica de la presidenta no tiene culpa alguna, pero otra es la historia de su progenitora política: la señora K. Respecto a ella, sin lugar a dudas, hay que gritar: “¡Y tu mamá también!”


*Publicado en el medio digital revelación.pe el 4 de agosto de 2024


29 jul 2024

Burla Nacional

ReBelación

Antes de entrar en materia debemos dedicar algunas líneas a presentar esta columna con la que colaboraremos con revelacion.pe

Creemos que son tiempos en los que no alzar la voz es convertirse en cómplice y por eso inauguramos esta columna a la que hemos nombrado Rebelación con la b con la que Vallejo escribía “Viban los compañeros”, y el espíritu reBelde de Pájinas Libres.

Burla Nacional*

                                                                                                     José Luis Ramos Salinas 

La señora Boluarte es plenamente consciente que no la escucha ni le cree nadie y que no hay forma de salir del hoyo político en el que se encuentra, pero  también sabe que no hay forma de caer más abajo. Por eso se da el lujo de exhibir un cinismo monumental en su mensaje a la nación, tanto en su extensión (5 horas) como en su contenido.

En la práctica el mensaje ha sido un alarde autoritario, tanto de la cabeza del Ejecutivo como del Legislativo, cuyos integrantes no dejaban de aplaudir, evidentemente como burla, no a su presidenta, sino a toda la ciudadanía.

¿No habrá habido algún asesor que le haya dicho a Boluarte que 79 páginas era un abuso? Por supuesto que sí, pero imaginamos la respuesta que obtuvo: “me importa un pepino”.

En plenas Fiestas Patrias, los congresistas y la señora a través de la cual gobiernan, nos han dado una bofetada como regalo.

Por eso la presidenta empezó criticando ferozmente al gobierno anterior, como si ella no hubiera sido parte del mismo. Por eso indicó como un logro la estabilidad política del país, cuando atravesamos una de las más graves crisis políticas de nuestra historia. Por eso habló de independencia de poderes y le contestaron con un sonoro aplauso. Por eso habló de derechos humanos, mientras los familiares de los asesinados por su gobierno eran reprimidos por la policía por reclamar justicia. Por eso invitó a su hermano Nicanor a escuchar cómo su gobierno lucha contra la corrupción. Por eso dedicó buena cantidad de minutos a hablar del flagelo de la minería ilegal al costado de Salhuana. Por eso habló de proteger la Amazonía sin mencionar a los 35 líderes asesinados por defender los derechos de los pueblos amazónicos. Por eso hizo el gesto de locura cuando habló de quienes se oponen al proyecto Tía María y esto para afirmar que ese proyecto no fue impuesto. Por eso habló que aumentó el sueldo a los docentes universitarios cuando el incremento que se les dio es humillante y costó semanas de huelga. Por eso habló de proteger a las niñas y adolescentes de los agresores sexuales delante de sus ministros que afirmaron que las violaciones sexuales a las niñas awajún eran prácticas culturales. Por eso habló de su vocación descentralista al mismo tiempo que celebró que Majes Siguas II haya pasado de la región al gobierno central. Por eso volvió a mencionar la construcción del hospital Goyeneche como si no lo hubiera anunciado hace un año. Por eso se rió cuando no supo qué significaba EP en una parte de su discurso. Por eso afirmó como un logro sin igual haber distribuido 29 mil “tablets” a más de mil doscientos colegios (a menos de 29 tablets por colegio). Por eso dijo que el proyecto Majes Siguas II favorecería a más de 350 mil familias de Arequipa, que es un número mayor a la cantidad de familias que hay en toda la Región, etc. etc.

La presidenta y los congresistas quisieron burlarse en coro de la ciudadanía y lo han hecho. Está en nosotras y nosotros impedir que esto vuelva a repetirse el 28 de julio de 2025.

* Publicado el 28 de julio de 2024 en https://revelacion.pe/2024/07/28/rebelacion-burla-nacional/


21 jul 2022

 Pfizer: “soy el número uno, cuando pueda te vacuno”*

Por José Luis Ramos Salinas

La carrera de las gigantes farmacéuticas presentada como una lucha contra el virus SARS-coV-2 durante casi todo el 2020 quedó al desnudo recién empezado el 2021 como una competencia por enormes ganancias dinerarias y luchas por la hegemonía científico-tecnológica que ostentan las potencias mundiales. Eso de que Pfizer, Moderna y demás querían salvar vidas resultó ser un embuste tan grande como el de que era imprevisible la aparición del virus que puso en jaque la economía mundial y que va causando casi dos millones de muertes al momento de escribir este artículo, 7 de enero de 20211

El fin de la espera de la tan ansiada vacuna resultó ser solo el cierre de un círculo macabro: la racionalidad instrumental capitalista en su desprecio por la naturaleza produjo gigantescas ganancias y a la pandemia como efecto no deseado, pero convertida de inmediato en oportunidad de nuevas gigantescas ganancias a través de la vacuna que para esta racionalidad no es más que una mercancía como cualquier otra, con la ventaja de una oferta limitada y una demanda grande y despererada que no duda en ofrecer miles de millones de dólares y riesgo cero con contratos que libran a las farmacéuticas de cualquier demanda en caso sus vacunas no sean efectivas o produzcan reacciones adversas por encima de los límites tolerables2.

La pandemia, por lo dicho, debió ser una extraordinaria oportunidad para develar lo profundamente incivilizada que es esta “civilización”; para dejar al descubierto los cimientos miasmáticos sobre los que se levanta su arquitectura de luces de neón. Pero sirvió, por el contrario, para demostrar que el sistema sigue siendo capaz de hacer invisibles a los trasatlánticos que pasan frente a nosotros3, e inodoras a sus aguas servidas que nos empapan de pies a cabeza. Esto fue tan contundente, que pensadores famosos por su agudeza crítica terminaron pecando de ingenuos4

El caso peruano es paradigmático, diversos estudios nos muestran como uno de los países que peor ha manejado la crisis sanitaria y económica que viene padeciendo el mundo5; pero Martín Vizcarra, quien ocupó la presidencia durante casi todo el 2020, goza de una tremenda popularidad que lo coloca como bolo seguro para ganar una curul del Congreso en las elecciones del próximo abril6. ¿Por qué? Porque la gente le ha creído. Algo similar pasa con Bolsonaro y con Trump, con gran respaldo de los ciudadanos de sus países, pese a que las cifras revelan que lo que viene ocurriendo en Brasil y Estados Unidos es una terrible mortandad en ascenso (ver la nota al pie 1).

Vizcarra dirigió cada aspecto relacionado a enfrentar la pandemia y quería que no quedara duda al respecto, apareciendo en hospitales, en mercados, en laboratorios, etc. Además, con una frecuencia, que en algunos momentos llegó a ser diaria, se dirigía al país para explicar las acciones de su gobierno, pero sobre todo para difundir una particular interpretación de lo que venía ocurriendo en el mundo y en el Perú, pero presentada como verdad científica e incuestionable.

Este texto tiene el objetivo de demostrar que este discurso de Vizcarra -que es el mismo que circuló en el mundo entero en boca de los políticos, periodistas, médicos, empresarios, militares, influencers, líderes religiosos, profesores, cómicos, artistas, deportistas, etc. etc.- no es científico, sino ideológico; no es verdadero, sino profundamente falso; y no tiene un objetivo sanitario, sino político y económico. Pero al mismo tiempo, descubriremos que la efectividad de este mensaje es directamente proporcional a lo pernicioso de sus intenciones.

Empecemos por la madre de las mentiras, difundida en cada rincón del planeta: nadie se imaginó que iba a aparecer el nuevo coronavirus, y que la culpa es de los chinos que gustan de comer platos exóticos.

Que se venía una pandemia era algo que se sabía desde hace varios años, y estaba publicado y debidamente documentado. Los virus que logran pasar con éxito de animales a humanos no son una rareza excepcional. Este “nuevo coronavirus” es solo uno más de los muchos coronavirus que hicieron su aparición en los últimos años7; y de hecho tiene un precedente tan similar que su nombre solo se diferencia por el último número: el SARS-coV-1. El detalle con el que se pronosticó lo que ocurrió en 2019 en libros como: “El monstruo llama a nuestra puerta”, que Mike Davis publicó el 2008; “Grandes granjas, grandes gripes”, de Rob Wallace, publicado en 2016, pero que reúne textos escritos desde 2009; y el que David Quammen publicó en 2012: “Derrame: las infecciones animales y la próxima pandemia humana”; son prueba más que suficiente que si el mundo fue agarrado por sorpresa no fue por una supuesta impredecibilidad inherente a los virus, sino que evitar la pandemia requería poner en cuestión no solo la forma en la que se explota la naturaleza, sino el resto del sistema económico y la particular cultura con la que todo esto conforma el bloque histórico del capitalismo. En la lógica del poder unos millones de muertos y cientos de millones de hambrientos no eran para tanto. Pero si este argumento le puede parecer convincente a algún despistado, hay que aclararle que el menor de nuestros problemas es la COVID-19; un peligro muchísimo mayor son los virus que se vienen, que surgirán de la misma “fábrica” de la que salió el SARS-coV-2 y que ha quedado intacta y que no tiene la más mínima intención de cerrar o hacer siquiera algún cambio; total, es mejor que la especie se acostumbre a la “nueva normalidad” de ver morir parientes y de ser sometidos a una mayor explotación (legislación laboral para épocas de pandemia es el eufemismo en boga) con mascarilla y a veces en “la comodidad del hogar”. La pandemia jamás fue un asunto biológico, ni sanitario; siempre lo fue económico y político; haberla entendido desde los mandiles blancos convertidos en estrellas mediáticas es la prueba de que nos tragamos, sin cuestionar, la madre de todas las mentiras.

Otro de los mensajes recurrentes en el ámbito mundial fue que el nuevo coronavirus actuaba democráticamente ya que no distinguía ricos de pobres, sexo ni origen étnico (les faltó decir edad, pero hasta el cinismo tiene un límite). El contagio de la COVID-19 se da en condiciones que son habituales en las zonas urbano marginales: hacinamiento; falta de servicios básicos; imposibilidad económica (tienen que salir a buscar ingresos para comer día a día), psicológica (no cuentan con ningún medio de entretenimiento en casa y/o hay un ambiente de violencia) y física (no se trata de casas sino de habitaciones en donde duerme toda la familia), de cumplir la cuarentena.

El tratamiento médico adecuado también es imposible en sectores con poco o ningún acceso al servicio sanitario; hábitos atávicos de auto-medicación; imposibilidad económica de hacerse pruebas de diagnóstico en clínicas privadas, tampoco una radiografía, ni pensar en una tomografía; ninguna costumbre de acudir al médico salvo en deterioros muy graves de la salud; ni pensar en comprar un balón de oxígeno, un oxímetro, ni siquiera un termómetro. Estas personas, si lograban una cama en el hospital, solo era para morir. Y ya sabemos que en el mundo entero la pobreza viene con color de piel; lo sabemos nosotros desde siempre, y se lo han recordado dolorosamente el 2019 a países como Estados Unidos8.

Por eso era necesario asociar a esta, otra mentira: la de que la estadística es objetiva y neutral; y que gobiernos como el nuestro han sido tan transparentes que actualizaban sus datos en tiempo real. Allí estaba la Universidad Hopkins haciendo el recuento macabro, pero al mismo tiempo ocultando el rostro de los muertos. La página oficial del Ministerio de Salud, que se actualiza diariamente, nos informa por regiones los niveles de positividad y letalidad; el número de contagiados; número y situación de los pacientes hospitalizados; disponibilidad de camas UCI con ventilador mecánico; y fallecidos por sexo, grupo de edad e institución a cargo del hospital en que se produjo la defunción9. Es decir, no nos informan nada que demuestre que el virus no es democrático, sino más bien tremendamente discriminador. Ningún dato acerca del nivel socioeconómico de los fallecidos, de los servicios con los que cuenta el lugar donde vivía, su nivel de instrucción, si era trabajador formal o informal o si estaba desempleado, si tenía ahorros o deudas en los bancos, si sufrió desnutrición crónica cuando fue niño, si tenía seguro de salud y de qué tipo, si comió y qué comió la semana anterior a su hospitalización, etc. Las estadísticas no se usan para informar sino para ocultar, y si creíamos que estábamos bien informados viendo los histogramas, diagramas de barras y demás gráficos coloridos es que nos vendieron gato por liebre y nos lo comimos bien rico.

La mentira de que estamos en una guerra contra el nuevo coronavirus, en la que la única forma de vencerlo es estar unidos, choca con la otra gran mentira de que la salud es un asunto de responsabilidad individual. En una nos piden la unión, en la otra imponen la consigna: sálvese quien pueda, pero disfrazada de: los responsables están sanos, los irresponsables muriendo por su propia mano (recuerden el spot gubernamental en que el nieto mata a su abuela contagiándola por irresponsable10).

A pesar de la contradicción, ambas mentiras tuvieron mucho éxito: si el enemigo bélico es el nuevo coronavirus, la tragedia no tiene nada que ver con el desastroso sistema sanitario que tenían países que como el nuestro eran considerados un ejemplo a seguir en materia económica; ni con precarios sistemas educativos y poderosos sistemas propagadores de ignorancia; ni con modelos económicos que no dejan de hacer crecer la desigualdad; ni con culturas desprovistas de toda solidaridad que proponen que el éxito personal, expresado en consumo, es lo único que debe regir la vida. Es frecuente, hasta el hartazgo, que en cualquier discurso, desde el del presidente de la República hasta el del delegado de clase universitaria, el culpable de todo sea el SARS-coV-2; casi como una plaga bíblica, sin que sepamos a ciencia cierta cuál es el pecado que estamos pagando (algunos pastores evangélicos parece que sí lo saben)11. Encontrado al culpable, todos los demás son inocentes, y si nos va muy mal es que vamos perdiendo la guerra porque el enemigo era más poderoso de lo que pensábamos (muta muy rápido) y porque a nuestras fuerzas (los ciudadanos) les falta patriotismo (no es casual que los migrantes sean sospechosos de propagar la peste12, tal como ha ocurrido a lo largo de la historia), vocación de sacrificio y sobre todo: responsabilidad. Y es aquí donde esta mentira se vuelve coherente con aquella en la que estaba en contradicción.

Los malos soldados son los irresponsables, los que no se quedan en casa, los que no se lavan las manos, los que no llevan alcohol en gel consigo, los que no usan o llevan mal puesta la mascarilla, los que no se mantienen alejados de los demás. Los buenos, los que hacen todo lo que se les dice. En pandemia la obediencia es sinónimo de ciudadanía. El éxito de esta mentira deja bien librados a los Estados cuya última preocupación fue el sistema sanitario, a los líderes políticos que no atan ni desatan y, obviamente, al sistema económico imperante y sus inherentes injusticias y desigualdades. Así, un problema de salud pública queda convertido en cuídate que tu salud es tu responsabilidad; un problema político en un tema de buen o mal comportamiento; por tanto, no hay nada que cambiar en la sociedad, sino dar de cachetadas a los que no obedecen las normas de la emergencia sanitaria13.

Pero esta última mentira atenta contra algo más: la solidaridad y su forma natural, la organización. Prácticamente todos los gobiernos del mundo han promovido el cuidado de la salud como un asunto individual y se ha dejado de lado, cuando no se ha boicoteado, que se enfrente a la pandemia desde los sindicatos, las organizaciones barriales, los partidos políticos, etc. Todo indica que una estrategia de contención funciona mucho mejor a través de organizaciones de la sociedad civil, pero se corría el riesgo que el llanto individual por el familiar muerto (recuérdese la mujer desesperada que intentó hablar con Vizcarra a la afueras del hospital Honorio Delgado de Arequipa14) se convierta en lucha política por los compañeros caídos de la organización.

Todas estas mentiras juntas nos llevan a la gran mentira final: la solución es la vacuna. Si el virus es la causa de todo, la solución es algo que le impida seguir contagiando a las personas. Asociada a esta mentira surgió una cadena de otras: la ciencia viene al rescate del mundo, porque la ciencia está al servicio de la humanidad, porque cuando se invente la vacuna la población mundial entera será inmune al SARS-coV-2 y volveremos a ser tan felices como lo éramos antes de la pandemia. Estas últimas mentiras son cada vez más difíciles de sostener, pero la principal, la de que la vacuna es la solución es tomada como una verdad que nadie cuestiona15.

Mientras se anunciaban los avances de los laboratorios en sus pruebas clínicas, convenientemente para el alza de sus acciones en la bolsa, nos fuimos enterando cómo estas investigaciones eran financiadas por Estados que ponían como condición estar en el primer lugar de la lista de distribución; luego ofrecerían su ayuda para asegurar lo necesario para una producción masiva, otra vez con la misma condición. Quedó en evidencia que la vacuna no era para la humanidad sino para los denominados países desarrollados. Israel vacunó a colonos en tierras palestinas, pero no a los palestinos, por si a alguien le quedaba alguna duda16; y en Nebraska dejaron claro que los indocumentados no forman parte de la humanidad17. También se difundió que Pfizer y Moderna, que lideraron la carrera por la vacuna usaron una nueva tecnología para la fabricación de una sintética, cuyo costo sería 40 veces mayor de las vacunas “tradicionales”; y cuya logística para su conservación y distribución deja afuera a los países pobres18. ¿Por qué optaron entonces por esa tecnología? Si las ganancias se estiman en términos porcentuales, el uso de una tecnología u otra implica miles de millones de diferencia en los ingresos. Luego la ciencia no está para servir a la humanidad, sino para servir al bolsillo; los científicos no trabajan para la humanidad, trabajan para compañías privadas. Empresas que cuando tuvieron su vacuna -sin todas las garantías que se exigen habitualmente, pero que se pasaron por alto por la emergencia que se vive- se quitaron la careta y haciendo uso del mango del sartén pusieron como condición a los Estados para empezar a negociar una absoluta confidencialidad que nos hace pensar que se trata de contratos inconfesables, algo que las pocas filtraciones parecen confirmar19 (¡cuánta falta nos hace Assange!). Así la gran solución resultó ser solo un gran negocio en donde las grandes farmacéuticas dieron gracias a Dios por la pandemia; y los gobiernos que se pusieron de rodillas frente a ellas recibieron los aplausos de su ciudadanía.

Pfizer no trajo ninguna solución porque es parte del problema: un sistema económico cuya racionalidad gira alrededor de las ganancias.

Se trata de la misma lógica que lleva a criar millones de bizones en granjas donde se apiñan a 800 mil especímenes para luego sacrificarlos y producir los abrigos de bizón que la moda y la elegancia de la burguesía reclama. No es casual que el nuevo coronavirus pasó a estos abrigos vivientes y de allí otra vez a los humanos20. En los libros que citamos al inicio está explicado por qué la forma en la que se crían pollos, cerdos y otros animales, produce virus; mucho más si estas megagranjas están ubicadas en zonas que antes eran selva o cerca de zonas deforestadas que convierten a estos animales en vecinos de territorio salvaje que es donde los virus abundan y en donde se mantendrían sino fuera por la incursión del capital. Como estas empresas propietarias de las megagranjas son globales y mueven capitales, personal y mercancía en todo el planeta, la pandemia está asegurada en tiempo récord. Y estos nefastos efectos, cuyo costo se distribuye socialmente a la inversa de las ganancias que se apropian individualmente, no tienen justificación alguna, porque la producción de tanta carne no es para el consumo de proteínas de la población mal alimentada, sino para que la arrojen a la basura los que quieren presumir de no ser unos muertos de hambre21.

Este es el problema que ninguna vacuna va a solucionar, mucho menos aquellas que se mueven en la misma lógica. Las alternativas que el capitalismo propone como la modificación genética de cerdos destinados al consumo humano22 o el cultivo de células animales en laboratorio23, podrían ser peor que lo que pretenden solucionar.

Si no queremos más pandemias es al capitalismo al que hay que inocular, no una vacuna, sino una pócima de su propia medicina.


* Este artículo fue terminado de redactar el 12 de mayo de 2021 y fue distribuido entre mis estudiantes. 

1COVID-19 Dashboard by the Center for Systems Science and Engineering (CSSE) at Johns Hopkins University. Disponible en: https://coronavirus.jhu.edu/map.html

2El diario panameño La Prensa publicó el 7 de enero de 2021 algunas de las exigencias secretas de Pfizer: https://www.prensa.com/impresa/panorama/sabado-picante-53/

3La idea del trasatlántico invisible pertenece a Francisco Durand, quien la explica en la entrevista que concede a Ojo Público en el 2017: https://ojo-publico.com/481/francisco-durand-ahora-estamos-en-la-republica-empresarial

4Byung-Chul Han refutó a Žižek al respecto: https://www.latercera.com/la-tercera-pm/noticia/byung-chul-han-refuta-a-zizek-el-virus-no-vencera-al-capitalismo/4ULAZT7HCBFUNCFKRWWVGRT4MQ/

5En un estudio realizado por Bloomberg aparecemos en los últimos lugares: https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-11-24/los-mejores-y-peores-lugares-para-estar-en-la-era-del-covid-khwlaifq

6Las encuestas hechas después de las denuncias de corrupción en su contra y la publicación de informes como el de Bloomberg indican que sigue teniendo un enorme respaldo, pese a todo: https://peru21.pe/politica/elecciones-2021-datum-el-56-respalda-candidatura-de-martin-vizcarra-al-congreso-noticia/

7Un temprano informe técnico del gobierno español sobre la COVID-19 da cuenta de estos aspectos: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/20200317_ITCoronavirus.pdf

Y como en 2019 la ciencia se hizo noticia, resulta esclarecedor este reportaje de El País: https://elpais.com/ciencia/2020-04-07/al-menos-142-virus-han-saltado-de-animales-a-humanos.html


8Diversos medios dieron a conocer esta problemática. El reportaje que la BBC publicó en julio de 2020 es uno de los más ilustrativos: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-53314898

9La Sala Situacional del Minsa es la fuente a la que recurrieron todos los medios, diariamente en los momentos más críticos de la pandemia: https://covid19.minsa.gob.pe/sala_situacional.asp

10https://youtu.be/La5x2TNojdc

11La posición de varias iglesias evangélicas frente a la pandemia es ilustrativa de que se apunta a cualquier lado menos a la fuente de la pandemia: https://wayka.pe/grupos-evangelicos-desacatan-restricciones-por-covid-19-y-ofrecen-curas-milagrosas/

12El adjetivo “extranjero” es habitual en los titulares sobre violaciones a las normas sanitarias; y en el Perú a quienes se califica así habitualmente son venezolanos: https://diariocorreo.pe/peru/arequipa-detienen-a-5-venezolanos-por-armar-fiesta-sin-importarles-toque-de-queda-nnpp-noticia/

13El ahora candidato que va primero en las encuestas, George Forsyth defendió públicamente a un militar que fue sancionado por golpear a un joven que no cumplió las medidas sanitarias: https://libero.pe/ocio/1547530-coronavirus-george-forsyth-defiende-militar-cacheteo-joven-covid-19-cuarentena-ejercito-instagram-twitter

14https://youtu.be/5aTOsnKAxxE

15En cada país donde ha llegado la vacuna, el hecho ha sido celebrado a lo grande con transmisión en vivo de los primeros pinchazos, y sin alusión alguna a que las condiciones que generaron el SARS-coV-2 no se han modificado en absoluto: https://elpais.com/internacional/2020-12-24/la-esperanza-de-las-vacunas-llega-a-america-latina-con-la-navidad.html

16El hecho fue denunciado por Amnistía Internacional y diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos: https://www.pagina12.com.ar/315694-amnistia-internacional-acusa-a-israel-de-excluir-a-los-pales

17La Cancillería Mexicana calificó el hecho como una violación de los derechos humanos, pero parece que para el poder ya no todos los humanos lo son realmente: https://www.infobae.com/america/mexico/2021/01/06/va-en-contra-de-los-derechos-humanos-cancilleria-frente-al-anuncio-de-que-nebraska-no-vacunara-a-trabajadores-indocumentados/

18Otros laboratorios, con presupuestos mucho menores, también acometieron la tarea de la fabricación de la vacuna; así que no era un imperativo el uso de tecnologías de vanguardia que subían exponencialmente los costos y exigían una infraestructura al alcance de muy pocos países: https://www.idl-reporteros.pe/entre-chincha-y-pfizer/

19Téngase en cuenta que el costo que aparece en la nota no incluye los adelantos entregados, por lo que el costo real es muy similar al indicado en la nota anterior: https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/sociedad/belgica-desvela-precios-vacunas-covid-19_1449406.html

20Aunque hay debate acerca de si esta variante del virus iba a dejar sin efectividad a la vacuna, sí hay certeza de que pasó de los humanos a estos animales y luego nuevamente a los humanos, previa modificación: https://www.who.int/csr/don/06-november-2020-mink-associated-sars-cov2-denmark/es/

21La FAO publica periódicamente informes en los que se da cuenta del gigantesco desperdicio de alimentos que se da, sobre todo, en los denominados países desarrollados: https://media.enfasis.com/adjuntos/146/documentos/000/136/0000136082.pdf

22La FDA aprobó en diciembre de 2020 el consumo de carne de cerdos modificados genéticamente: https://cnnespanol.cnn.com/video/fda-aprueba-cerdo-modificado-geneticamente-ana-maria-luengo-cafe-cnn/

23En diciembre de 2020 el gobierno de Singapur aprobó el consumo de carne de laboratorio: https://elpais.com/sociedad/2020-12-02/singapur-autoriza-la-venta-de-carne-de-laboratorio-por-primera-vez-en-el-mundo.html

11 jun 2021

 


La Fujimori ha perdido por tercera vez

Por César Hildebrandt (11/06/2021)

El hampa fujimorista se juega la vida.

 

O gana las elecciones que ya perdió, o su lideresa, parte de su familia y surtidos adjuntos van a la cárcel.

Para ellos está claro: la cárcel o el triunfo.

Por eso es que la jefa de la organización ha decidido librar la batalla final de su vida.

Por eso ha contratado, con dinero de la derecha siempre bruta y más achorada que nunca, a decenas de abogados y montado una maquinaria cuyo objetivo es uno solo: borrar del mapa 800 mesas de la sierra sur, donde Castillo obtuvo un triunfo abrumador.

La decisión la tomó después de que Alfredo Torres les dijera a sus allegados que, dado el conteo de la ONPE, ya no había nada que hacer: el fujimorismo había vuelto a perder.

La heredera entró en desespero y, alentada por sus radicales, tomó, otra vez, el camino abismal de quienes patean el tablero y mandan a la mierda a la democracia si esta ya no les sirve.

La decisión de la hija del reo supone perpetrar un golpe de Estado por la vía de desconocer los resultados de una elección. Si su padre dio uno el 5 de abril de 1992, la hija intenta otro en este mes de junio del 2021. Veintinueve años después, padre e hija vuelven a juntar sus historias, sus afanes y sus lodos. La comparación, sin embargo, favorece al “patriarca”. Su arremetida contra la constitución tuvo respaldo popular y se nutrió de la situación económica y política causada por la crisis del alanismo y la locura homicida de Sendero. Esta vez, a la señora que recibió dinero en maletines de Marcelo Odebrecht o Dionisio Romero sólo la respalda lo más prontuariado de la derecha nacional y lo más vomitivo de la prensa que encabeza “El Comercio”.

No digo que sea poco ese apoyo. Lo que digo es que no les bastará. Ni siquiera les ha bastado para ganar las elecciones que parecían las más fáciles del mundo.

La derrota de Keiko Fujimori es un alivio para el Perú. Cuando estos chillidos de derrotada pasen, empezaremos a deshacernos de la maldición de los Fujimori. Y terminaremos avergonzándonos por haber vivido durante tres décadas atados, de algún modo, a esta familia políticamente depravada que secuestró al país.

El objetivo de Fuerza Popular es llegar a la presidencia asaltando actas y borrando, a la mala, ventajas del rival. Pero su meta mayor, sabiendo que la vía electoral puede serle elusiva si consideramos que la ONPE y el Jurado Nacional de Elecciones han demostrado, hasta ahora, independencia, es manchar las elecciones.

Donald Trump, la versión rupestre del conservadorismo racista americano, dijo en las últimas elecciones: “Si no gano, es que hay fraude”. La señora Fujimori, expresión carcelaria del trumpismo nacional, dice lo mismo.

No le importa el país, la pandemia, la economía, la pobreza. Su única gran preocupación es que los procesos penales que tienen su nombre vayan a continuar. Lo del país partido en dos la tiene sin cuidado.

Y por eso es que la reconciliación, tan mencionada por la bobería nacional, es imposible. Uno puede entenderse con un adversario enconado, pero no con una delincuente que ha tomado la política como escudo y coartada. El futuro de la señora Fujimori tiene barras, pero no son las de la bandera del país donde estudió con el dinero que le proporcionaba Vladimiro Montesinos.

 

"El futuro de la señora Fujimori tiene barras, pero no son las de la bandera del país donde estudió con el dinero que le proporcionaba Vladimiro Montesinos"

Enlodando el proceso electoral, el siguiente paso del fujimorismo perdedor aparece claro: no reconocer al gobierno de Castillo. En alianza con las bancadas que podrían serle afines, la señora Fujimori querrá deshacerse de Castillo lo más pronto que se pueda. ¿Repetirá el Perú la experiencia de un Kuczynski devorado por un Congreso hostil? ¿Acción Popular o APP se prestarán a este juego?

Eso depende también de Castillo. Si el presidente electo, según cifras de la ONPE, modera su programa y obtiene consensos elementales en el Congreso, la dinamitación de su régimen se hará más difícil. Si Castillo regresa a la influencia de Vladimir Cerrón, las cosas se le facilitarán al golpismo parlamentario. Lo que se viene, por donde se le mire, es la tormenta perfecta. Tengo fe en que gente como Verónika Mendoza sabrá dotar a Castillo de un programa de supervivencia política sin renunciar a sus compromisos electorales básicos, incluyendo los cambios a la constitución.

He sido periodista por demasiados años. He encontrado a lo largo del camino muchas maneras de ejercer este oficio antes tan próximo al arte y a la literatura. Lo que veo y escucho ahora en la zafiedad de la radio, el puterío de la tele, la orquestación de la prensa fabricada en “El Comercio” dice mucho de la enfermedad moral que padece el Perú. Defender una causa tiene muchos méritos, inventar hechos y atribuírselos al enemigo es de malhechores. Luchar por la prevalencia del mercado puede ser razonable, concertar mientras tanto con otros privados para robarle al Estado imprimiendo textos escolares es digno de Pepe Graña. Decir que la libertad de expresión estaría amenazada si Castillo llega a la presidencia y al mismo tiempo nombrar a Hume como censor de Canal 4 es propio de una casta en decadencia. Los Miró Quesada, la familia Addams de la prensa, han escupido sobre la tumba de Luis Miró Quesada de la Guerra, el hombre que escribía apra con minúsculas pero que libró una batalla inolvidable en contra de la dueña de Talara, la International Petroleum Company. ¿Qué es “El Comercio” ahora sino el papel comprado por la mafia?

¡Y después quieren ganar las elecciones! El país que negaron les devolvió un no rotundo. La sierra que tuvieron como coto de caza y territorio de furtivas excursiones turísticas les acaba de decir: “Váyanse al diablo”.

La respuesta de “El Comercio” y sus secreciones es aliarse a la banda del Chino y desacreditar las elecciones que perdieron. La derecha feral quiere pisotear la voluntad popular y abrirle la puerta de palacio de gobierno a la que el Ministerio Público ha llamado jefa de una organización criminal. Manuel Prado Ugarteche se habría avergonzado. Hasta Eudocio Ravines habría sentido asco.

Pero si eso quiere la derecha, habrá una respuesta legítima en Cusco, Puno, Ayacucho, Apurímac, Amazonas, Áncash, Arequipa, Cajamarca, Huancavelica, Huánuco, Tacna, Pasco, Moquegua y Madre de Dios. Una respuesta que los golpistas almirantes de tina y los generales que ascendió Cosito no podrán reprimir. ¿Eso quiere “El Comercio”? ¿Quiere que el país partido en dos se enfrente en las calles? ¿Cree la estúpida derecha peruana que puede entrar a saco al Jurado Nacional de Elecciones y obligar a su presidente a tachar lo que ellos quieren? ¿Creen que todos en el Perú se rinden a sus pies, se asustan ante sus amenazas, ceden a sus chantajes y pierden el honor ante sus bravatas?

Pedro Castillo es, según la ONPE, el nuevo presidente. Se confirma así el conteo rápido al 100 % que, hidalgamente, dio IPSOS el domingo último. No importa cuántos abogados digan lo contrario. No interesa que el cadáver de Lourdes Flores anuncie que las nulidades prosperarán. El asunto es que Keiko Fujimori ha perdido por tercera vez. Fin de la historia.